INFILTRACIONES
"Tratamiento Dirigido"
INFILTRACIONES
"Tratamiento Dirigido"
DESCRIPCIÓN
POR DR. HIRAM CALYMAYOR
Las infiltraciones son inyecciones aplicadas directamente dentro o alrededor de una articulación, con el objetivo de reducir dolor, disminuir inflamación o estimular la reparación de tejido dañado. Se utilizan tanto en fases tempranas de desgaste articular como complemento antes de considerar una intervención quirúrgica.
Existen categorías generales de las sustancias aplicadas en una infiltración: Anti-Inflamatorios, Geles y Orto-Biológicos.
ESTEROIDES POTENTES.
Como norma general, cuanto menor sea el desgaste de la articulación, mayor será el alivio del dolor que cabe esperar.
Los esteroides funcionan de manera similar a la hormona cortisol, la cual interactúa con el sistema inmune para reducir la inflamación en el organismo.
Por lo general, la reducción de la inflamación se traduce en un alivio del dolor. En el caso de las infiltraciones, este efecto es local (solamente en el lugar donde se aplica y no de forma sistémica en todo el cuerpo).
La aplicación de estos medicamentos constituyen un tratamiento altamente eficaz para reducir el dolor en articulaciones, tendones y tejidos blandos afectados por afecciones como el desgaste, la tendinitis o la bursitis.
ÁCIDO HIALURÓNICO / COLÁGENO.
En el interior de las articulaciones existen células especializadas llamadas sinoviocitos, los cuales producen los componentes del líquido sinovial: ácido hialurónico (también es uno de los principales componentes del cartílago), sales, colágeno y diversas proteínas.
En condiciones como el desgaste, la articulación no produce la cantidad correcta de estos componentes y el líquido sinovial es defectuoso.
La infiltración de estos componentes ayuda al líquido sinovial a recuperar su consistencia viscosa y deslizante. Actúa como amortiguador y lubricante; esencial para su correcto funcionamiento. De esta forma, permite que las superficies cartilaginosas que recubren los huesos se deslicen suavemente entre sí.
Las plaquetas desempeñan un papel fundamental en la cicatrización, ya que son una fuente natural de factores de crecimiento.
Estos factores de crecimiento intervienen en las etapas clave de la cicatrización de los tejidos y en los procesos de regeneración, indicando al organismo que envíe las proteínas necesarias para lograrlo.
El plasma es la sustancia en donde se encuentran las plaquetas y se obtiene de una toma de sangre del propio paciente y posteriormente es centrifugado a diversas velocidades hasta lograr separar sus componentes.
La clave para la efectividad de este procedimiento es lograr una concentración de plaquetas elevada (y sin abundantes glóbulos blancos) para aplicar en la articulación y obtener los mejores resultados.
Una de las áreas más prometedoras de los Orto-Biológicos es la terapia con células madre. Es una modalidad emergente y de rápida evolución, impulsada por resultados idealizados que no se han materializado en la práctica.
Estas células pertenecen a un grupo que tiene la capacidad de convertirse en cualquier tipo de célula, dependiendo de las señales que reciban. En el momento de la concepción, el cuerpo está formado por muchas células madre que terminan constituyendo todos los órganos.
Tienen un potencial de regenerar tejidos y la capacidad de señalizarlos para que sean reparados en condiciones como el desgaste de las articulaciones; aunque esto, hasta ahora, solo ha sido demostrado en estudios en laboratorios.
Para este tipo de tratamiento, las células madre se pueden extraer de la sangre, la médula ósea, la grasa, los músculos y prácticamente todos los tejidos del cuerpo. Actualmente, los esfuerzos de investigación se centran en determinar la fuente ideal para recolectar estas células.