DESGASTE DE RODILLA (GONARTROSIS)
POR DR. HIRAM CALYMAYOR
La rodilla depende de una capa de cartílago que amortigua el contacto entre fémur y tibia en cada paso, además del menisco, que contribuye a distribuir la carga.
La gonartrosis se desarrolla por una combinación de factores mecánicos (carga y desgaste repetido) y biológicos (cambios progresivos en el cartílago y el hueso subyacente), lo que explica por qué avanza de forma gradual a lo largo de los años.
Edad avanzada: la causa más común, especialmente después de los 50 años
Sobrepeso u obesidad, que aumenta la carga sobre la articulación.
Lesiones previas de rodilla (fracturas, lesiones de menisco o ligamentos) que no cicatrizaron correctamente.
Deformidades en el eje de la pierna (rodillas en "varo" o "valgo").
Actividades o profesiones con carga repetitiva o de alto impacto.
Predisposición genética.
Enfermedades inflamatorias previas (como artritis reumatoide).
Es una de las causas más frecuentes de dolor articular crónico en adultos, y una de las formas de artrosis más estudiadas, con una prevalencia que aumenta considerablemente a partir de la quinta década de vida.
ETAPAS TEMPRANAS:
Dolor que empeora con la actividad y mejora con reposo.
Rigidez matutina o después de mucho tiempo sentado.
Inflamación de la rodilla (sensación de líquido).
Crepitación "tronido" al moverla pero acompañada de dolor.
El tronido por si solo, sin dolor, no es un dato alarmante.
Disminución de la rango de estirar y doblar la rodilla.
ETAPAS AVANZADAS:
Dolor constante, incluso al estar en reposo o en las noches.
Puede empeorar cuando el clima es muy frío.
Rigidez durante todo el día que no desaparece.
Deformidad visible en el eje de la rodilla (se abren o se cierran).
Dependencia de bastón.
Combinación de evaluación clínica y estudios de radiografías.
RAYOS X:
La radiografía simple de rodilla (viéndola de frente y de perfil) sigue siendo el estándar principal para confirmar el diagnóstico y permite:
Clasificar el grado de desgaste (del 1 al 4).
Valorar el estado de ambas rodillas.
Establecer opciones de tratamiento de acuerdo al grado.
*Siempre debe ser tomada estando el paciente de pie, para ver cómo se comporta la articualción mientras soporta carga.
Se ajusta según qué tan avanzado esté el desgaste:
ETAPAS INICIALES: Obtendremos buenos resultados cuando el desgaste recién está comenzando, aún queda cierto cartílago en buen estado.
Medidas no farmacológicas.
Control de peso.
Fisioterapia.
Fortalecimiento muscular.
Ejercicio de bajo impacto
Medicamentos tomados si el dolor es muy resistente.
INFILTRACIÓN DE RODILLA.
Aplicación dentro de la articulación de esteroides potentes.
VISCOSUPLEMENTACIÓN: Gel de Ácido Hialurónico.
Aplicación de sustancias que protegen, nutren y lubrican el cartílago aún sano.
ETAPAS AVANZADAS: En casos de desgaste intermedio/avanzado o que las medidas iniciales no han fucionado, planteamos la sustitución de esa superficie desgastada reemplazándola con una prótesis metálica.
El reemplazo articular es un procedimiento quirúrgico que consiste en sustituir únicamente las superficies dañadas de una articulación por componentes artificiales de diferentes tipos de aleacinoes de metal, diseñados para replicar su función natural.
COMPONENTES DE UNA PRÓTESIS
Las prótesis más modernas están fabricadas con componentes metálicos como Titanio y aleaciones de Cromo-Cobalto; mientras que los componentes no metálicos (llamados insertos) están fabricados con polietileno de alta densidad. De tal forma que las superficies de metal no están en contacto y no generan fricción entre sí y sean duraderas por años.
PREGUNTAS FRECUENTES
Los primeros días se presenta dolor moderado. Nuestro equipo de especialista en anestesiología mantendrá ese dolor controlado e un protocolo de medicamentos multimodal y con la vigilancia estrecha desde el momento de la cirugía.
Al tratarse de un procedimiento mayor, se mantiene en vigilancia al menos durante 24 horas posteriores al procedimiento (1-2 noches).
Entre 90 - 120 minutos.
Anestesia regional (raquídea) con un reforzamiento de bloqueó selectivo de nervios periféricos para controlar el dolor en las horas posteriores a la cirugía. Nuestro equipo de Anestesiología realiza una valoración previa para determinar el plan a seguir.
No existe una fórmula precisa para tomar esa decisión; sin embargo, la razón principal es el dolor. Si otros tratamientos como inyecciones, fisioterapia o incluso cirugías menores se han intentado sin buenos resultados, tal vez sea tiempo de un reemplazo articular con una evaluación previa.
Rodilla: Se hace una incisión sobre la piel en la cara frontal de la rodilla de alrededor de 18 - 20 cm para exponer toda la superficie dañada de los huesos de la articulación (fémur, tibia y rótula); se realizan cortes sobre la superficie dañada para ser reemplazadas con componentes de metal biológicamente compatibles que mimetizan con el movimiento natural de la rodilla.
La edad, por sí sola, no descarta a ningún candidato a este tipo de cirugía. Cada caso debe ser individualizado; considerar las expectativas del paciente y el nivel de actividad posterior a la intervención.
Los componentes metálicos están fabricados principalmente con Titanio y aleaciones de Cromo-Cobalto; mientras que los componentes no metálicos (llamados insertos) están fabricados con polietileno de alta densidad. De tal forma que las superficies de metal no están en contacto y no generan fricción entre sí.
Los materiales y diseños actuales permiten que las prótesis puedan permanecer dentro del cuerpo hasta 15 - 20 años. Este tiempo puede acortarse o alargarse en relación al cuidado que se tenga durante la vida útil de los implantes. (control de peso, actividad, enfermedades).
Sí, es parte fundamental de la recuperación completa y oportuna. Desde el día después de la cirugía la terapia física inicia con ejercicios de amplitud de movimiento; posteriormente el equipo de rehabilitación creará un programa de ejercicios que ayudarán a incrementar la fuerza, educar la caminata y mejorar la movilidad.
Una nutrición adecuada es un componente fundamental de la atención tanto preoperatoria como posoperatoria, ya que influye significativamente en la velocidad y la calidad de la recuperación.
Proporcionaremos un protocolo para fortalecer la resistencia del organismo reducir el riesgo de complicaciones y mejorar los resultados quirúrgicos y en la etapa posoperatoria, una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales favorece la cicatrización, reduce la inflamación y ayuda a la regeneración de los tejidos