LUXACIÓN ACROMIOCLAVICULAR
POR DR. HIRAM CALYMAYOR
La articulación acromioclavicular es la unión entre el extremo externo de la clavícula y el acromion, una prominencia ósea que forma parte de la escápula.
Aunque es una articulación pequeña y con poco movimiento propio en comparación con otras del hombro, cumple un papel clave: actúa como el punto de conexión entre el brazo y el resto del esqueleto axial (tronco), permitiendo que las fuerzas generadas al mover el brazo se transmitan de forma eficiente hacia la clavícula y el cuerpo.
Es la separación de la articulación que une la clavícula con el acromion (una prominencia ósea de la escápula), provocada por la ruptura de los ligamentos que normalmente mantienen unida esta articulación (ligamentos acromioclaviculares y los coracoclaviculares).
Dependiendo de cuántos ligamentos se rompen y qué tanto se separa la articulación, la lesión puede ir desde un esguince leve hasta una separación completa con deformidad evidente.
Cuando ocurre un traumatismo directo sobre la parte superior del hombro (clásicamente una caída sobre el hombro con el brazo pegado al cuerpo, o un golpe directo, muy frecuente en deportes de contacto o caídas de bicicleta) la fuerza puede superar la resistencia de los ligamentos que estabilizan esta unión, generando distintos grados de separación entre la clavícula y el acromion.
Deportes de contacto (fútbol, rugby, hockey, artes marciales, boxeo).
Ciclismo, por el riesgo de caídas sobre el hombro.
Actividades con riesgo de caída directa sobre el hombro.
Ser hombre en edad laboral activa.
Es una lesión frecuente del hombro, representando alrededor del 10% de todas las lesiones de esta articulación, y hasta el 40-50% de las lesiones de hombro en deportes de contacto.
Dolor agudo en la parte superior del hombro
Sobre la articulación afectada, que empeora al mover el brazo.
Deformidad visible en hombro:
"Hombro en Charretera"
Signo de la tecla
Al presionar la clavícula esta cede y luego regresa a su posición, similar a presionar una tecla de piano.
Se sospecha con la historia de accidente o golpe del propio paciente.
Se confirma con una radiografía que evidencia la separación de la articulación y establece el grado de gravedad.
La clasificación del Dr. Rockwood es la más utilizada, describe seis grados de lesión según qué estructuras se ven comprometidas y cuánto se desplaza la clavícula.
El tratamiento depende directamente del grado de la lesión. Aunque también influyen factores como la edad, profesión, actividad deportiva y exigencia funcional de cada paciente.
Grados leves: Conservador
Inmovilización durante un periodo corto para controlar el dolor y permitir la cicatrización inicial.
Movilización progresiva.
Fisioterapia orientada a fortalecer el manguito rotador y los estabilizadores de la escápula. Retorno al deporte suele darse entre 6 y 12 semanas.
Grados intermedios: la decisión se individualiza según el paciente, ya que en este punto existe mayor debate sobre cuál es el manejo más adecuado.
Grados severos: Cirugía
Reconstruir los ligamentos afectados
Estabilizar la articulación.