PIE Y TOBILLO
El tobillo realiza un trabajo silencioso en el movimiento: cada paso, cada salto, absorbe el impacto y se ajusta para mantenerte estable. Está formado por la unión de la tibia, el peroné y el astrágalo, sostenido por una red de ligamentos que le dan firmeza sin quitarle movilidad.
Un esguince que "nunca quedó del todo bien", puede provocar que el tobillo se doble con facilidad, dolor persistente al caminar o hacer ejercicio, inflamación recurrente o inseguridad al pisar en superficies irregulares. Si eso es un problema, es momento de revisarlo.
Un esguince mal manejada hoy puede convertirse en un problema muy serio para mañana.