ARTROFIBROSIS DE HOMBRO (HOMBRO CONGELADO)
POR DR. HIRAM CALYMAYOR
Es una condición en la que la cápsula que envuelve la articulación del hombro se inflama, se engrosa y pierde flexibilidad, generando una pérdida progresiva y dolorosa de la movilidad. También se le conoce como capsulitis adhesiva o artrofibrosis de hombro, y se caracteriza por evolucionar a través de fases clínicas bien diferenciadas, en lugar de aparecer de golpe.
Normalmente, la cápsula del hombro es un tejido flexible que permite el amplio rango de movimiento característico de esta articulación.
En el hombro congelado, este tejido se inflama y, con el tiempo, desarrolla fibrosis (cicatrización anómala que lo vuelve rígido y adherido), limitando físicamente el movimiento de la articulación, independientemente de si el paciente intenta moverla por sí mismo o alguien más se la mueve.
Esto último es importante, ya que ayuda a diferenciarlo de otras causas de dolor de hombro donde la limitación es solo por dolor, no por rigidez estructural real.
Inmovilización prolongada del hombro.
Después de una cirugía, fractura u otra lesión
Edad entre 40 y 60 años, y más frecuente en mujeres
Diabetes: el factor de riesgo más importante; los pacientes diabéticos tienen entre 2 y 5 veces más riesgo.
Trastornos de tiroides (hipotiroidismo o hipertiroidismo)
Enfermedades asociadas, como Parkinson o problemas cardiovasculares
Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
La presentación varía según la fase de la enfermedad:
Fase dolorosa (congelamiento): dolor intenso, tanto en reposo como en movimiento, que suele empeorar por las noches, junto con una disminución gradual de la movilidad. Esta fase puede durar varios meses.
Fase de rigidez (congelado): el dolor tiende a disminuir, pero la rigidez se vuelve más pronunciada, limitando significativamente actividades cotidianas como peinarse, vestirse o alcanzar objetos.
Fase de descongelamiento: el movimiento comienza a recuperarse de forma gradual, aunque este proceso puede ser lento.
Se realiza con la combinación de varias herramientas que un especialista debe valorar:
Historia clínica completa.
Movimiento activo (el que hace el paciente) y pasivo (el que hace el médico) muy limitado y doloroso.
Rotación del hombro bloqueada.
Radiografías que descarten otras lesiones.
La combinación de esta evaluación determinará un diagnóstico preciso.
El tratamiento combina distintas estrategias, generalmente por etapas:
Fase dolorosa: el enfoque se centra en controlar el dolor y la inflamación;
Recuperación: la fisioterapia orientada a recuperar el rango de movimiento se vuelve central en el tratamiento.
En algunos casos se utilizan infiltraciones para ayudar a controlar el dolor y facilitar la rehabilitación.
El proceso de recuperación suele ser gradual y puede prolongarse por varios meses.
LIBERACIÓN QUIRÚRGICA:
Si los tratamientos previos y un tiempo considerable de evolución no muestran buenos resultados, se puede eliminar la fibrosis en el quirófano por medio de movilización con anestesia o liberación con artroscopía (mínima invasión).