LESIÓN DEL MÚSCULO DORSAL ANCHO
POR DR. HIRAM CALYMAYOR
El dorsal ancho (en latín es Lastissimus dorsi) es un músculo grande, en forma de abanico, que se extiende desde la parte media e inferior de la espalda hasta insertarse en la parte superior del brazo (húmero), envolviendo el costado del tronco en su trayecto.
Una lesión de este músculo puede ir desde una distensión leve hasta un desgarro parcial o completo, siendo menos frecuente que otras lesiones del hombro, pero no infrecuente en deportes de lanzamiento y actividades de alta demanda de tren superior.
El dorsal ancho participa en movimientos como tirar, remar, nadar y lanzar, además de contribuir a la estabilidad del tronco y del hombro durante estas acciones.
Al insertarse cerca de otras estructuras del hombro y compartir función con el redondo mayor, su tendón se somete a tensión considerable en movimientos explosivos de tracción o lanzamiento por encima de la cabeza.
Cuando esta tensión supera lo que el tejido puede tolerar se produce la lesión, que puede localizarse en el vientre muscular o en su inserción tendinosa.
Deportes de lanzamiento por encima de la cabeza: béisbol, especialmente en lanzadores; también voleibol y natación.
Levantamiento de pesas con técnica inadecuada o cargas excesivas.
Ejercicios de tracción (dominadas, remo).
Deportes de escalada, por la demanda repetitiva de tracción del brazo.
Falta de calentamiento adecuado antes de actividad explosiva de tren superior.
Antecedente de lesiones previas de hombro que puedan alterar la mecánica de movimiento.
Dolor repentino o profundo.
Ubicado debajo de la escápula o a lo largo del costado de la espalda.
Aparece después de levantar, lanzar o tirar de algo con fuerza.
Debilidad al realizar movimientos de tracción o al llevar el brazo hacia el cuerpo.
Sensibilidad a la palpación en el trayecto del músculo o en su inserción cerca del hombro.
Se realiza con la combinación de varias herramientas que un especialista debe valorar:
Historia clínica completa.
Mecanismo que explique la lesión (movimiento de tracción o lanzamiento forzado).
Examen físico detallado.
Maniobras y pruebas específicas.
Radiografías que descarten otras lesiones.
Resonancia Magnética para detallar la lesión.
La combinación de esta evaluación determinará un diagnóstico preciso.
Manejo Conservador: La mayoría de los casos responden a él.
Reposo relativo de las actividades que provocan el dolor.
Control del dolor e inflamación en la fase aguda.
Fisioterapia orientada a recuperar fuerza y flexibilidad del músculo.
Retorno gradual a la actividad de lanzamiento o levantamiento.
Rratamiento quirúrgico: Poco frecuente
Reservado para desgarros completos del tendón en atletas de alto rendimiento donde la función se ve significativamente comprometida.